Hace una década (2015), académicas y académicos de distintas Facultades de la Pontificia Universidad Católica de Chile decidieron trabajar juntos para poner el agua en el centro de la conversación del país, como un tema estratégico para el desarrollo y la calidad de vida. A partir de esa decisión, el Centro de Derecho y Gestión de Aguas UC (CDGA) se ha dedicado a unir miradas de derecho, ingeniería, economía, geografía y ciencias sociales y ambientales para aportar a la regulación, gobernanza y gestión del agua en Chile. Todo nace de una convicción sencilla pero profunda: sin seguridad hídrica no hay equidad territorial, no hay una adaptación efectiva al cambio climático ni desarrollo sostenible.
El año 2025 fue especialmente importante en ese camino. El CDGA trabajó para dejar atrás una gestión del agua basada únicamente en la reacción ante emergencias y avanzar hacia una seguridad hídrica preventiva, apoyada en un buen conocimiento, la innovación y nuevas formas de coordinación entre instituciones, empresas, comunidades y el mundo académico.
En investigación, el CDGA impulsó un amplio conjunto de proyectos que responden a preguntas muy prácticas: cómo mejorar la gestión para enfrentar la creciente escasez hídrica, de dónde obtener recursos hídricos cuando las fuentes tradicionales resultan insuficientes, cómo garantizar que esa agua cumpla estándares adecuados de calidad y qué ajustes normativos se requieren para habilitar su uso de manera responsable y sostenible. Por eso se trabajó en alternativas como la desalinización, el reúso de aguas residuales y aguas grises, la captación de agua de niebla y soluciones descentralizadas para zonas rurales y sectores productivos, así como los contaminantes emergentes, relevándolos como un problema de creciente importancia y subrayando la necesidad de contar, primero, con diagnósticos rigurosos sobre su presencia y efectos antes de definir respuestas. Estos proyectos no solo generan conocimiento de frontera, sino que también entregan herramientas concretas para enfrentar la escasez en contextos urbanos, rurales y productivos, reduciendo la presión sobre las fuentes tradicionales.
A la par, el CDGA desarrolló estudios y asesorías para instituciones nacionales e internacionales que necesitan tomar decisiones complejas. Junto a organismos como los bancos multilaterales (BID, Banco Mundial, CAF) y el Ministerio de Obras Públicas, se analizaron los impactos de la sequía en el agua potable urbano y rural, la factibilidad de usar soluciones de agua no convencional en diferentes contextos de América Latina y se propusieron criterios para que Chile pueda gestionar la sequía y la escasez de manera más flexible y resiliente. Esto se traduce en mejores bases para decidir dónde invertir, qué políticas priorizar y cómo proteger a las personas y a los territorios más vulnerables.
El trabajo en terreno fue otro pilar del año. El CDGA acompañó a organizaciones de usuarios de aguas, comunidades locales y actores de distintas cuencas del país en procesos que van desde la protección de humedales hasta la gestión colectiva de las aguas subterráneas. El objetivo es que las decisiones sobre el agua no se tomen solo desde Santiago ni desde una sola institución, sino que incorporen la experiencia de quienes viven los efectos de la crisis hídrica día a día. Diseñar arreglos institucionales más participativos y descentralizados, y fortalecer capacidades jurídicas y técnicas en los territorios, hacen que la seguridad hídrica se convierta en algo concreto para las personas y no solo en un concepto técnico.
Al mismo tiempo, el CDGA mantuvo una intensa agenda de formación y difusión. Seminarios como “Seguridad hídrica: sinergias y soluciones”, las tradicionales Jornadas de Derecho y Gestión de Aguas, el “Ciclo del Agua” en conjunto con la Dirección General de Aguas y la consolidación del Diplomado en Gestión y Regulación del Agua son ejemplos de cómo se ha ido formando una comunidad de profesionales que comprende el agua de manera integrada, articulando dimensiones jurídicas, hidrológicas, económicas, geográficas y sociales en el análisis y la gestión de los recursos hídricos. Gracias a estos espacios, hoy hay más personas en el sector público, en empresas, consultoras, organizaciones sociales y en la academia que hablan un lenguaje común y pueden incorporar la seguridad hídrica como criterio clave al diseñar proyectos, planes y regulaciones.
El año 2025 también estuvo marcado por una presencia muy activa en el debate normativo y en la conversación pública. El CDGA participó en comisiones del Congreso, aportó a la discusión de leyes sobre reúso de aguas, humedales, ríos protegidos y cambios al marco regulatorio del agua, y generó análisis y contenidos que ayudan a comprender mejor los desafíos y las oportunidades del país en esta materia. El propósito es claro: que el agua deje de ser un tema que entra a la agenda solo ante emergencias y se convierta en una prioridad permanente de la política pública y del debate ciudadano.
Nada de esto habría sido posible sin el respaldo de las Facultades que integran el CDGA, de sus decanatos y equipos directivos, ni sin el compromiso diario de las y los profesores miembros, investigadores, estudiantes y coordinadoras. También ha sido clave la contribución del Consejo Asesor Externo, que, con su diversidad de miradas del sector público, del sector privado y de la sociedad civil, ha ayudado a orientar el trabajo hacia las preguntas y necesidades que realmente importan en los territorios.
Es especialmente importante agradecer a las empresas que han confiado en este proyecto y han permitido avanzar más lejos. El apoyo de Aguas Andinas, CMPC, Colbún y Anasac ha sido decisivo para realizar seminarios, jornadas, proyectos y actividades de extensión que conectan el mundo académico con la práctica, acercan el conocimiento a las comunidades y enriquecen el diálogo con quienes toman decisiones en materia de agua.
Cada proyecto, estudio, curso y espacio de diálogo desarrollado en 2025 busca contribuir a que Chile sea un país más preparado frente a la sequía, más justo en el acceso al agua y más responsable en el cuidado de sus ríos, humedales y acuíferos. El compromiso del CDGA es seguir trabajando, junto a muchos otros actores, impulsando sinergias y soluciones para que la seguridad hídrica deje de ser una aspiración y se convierta en una realidad tangible para todas las personas.

Guillermo Donoso Harris
Director
(Palabras Director en la Memoria Anual 2025)